Ese vacío en el estómago ya lo conoces.
No hace falta que haya pasado. Basta con haberlo imaginado.
- El portón que alguien dejó entornado.
- La correa que se escapó de la mano en el parque.
- El gato que salió por la ventana mientras contestabas el teléfono.
- La visita que entró con las bolsas y no vio salir al perro.
Lo llamas una vez. Lo llamas otra vez. Y entre la segunda vez y la tercera, el cuerpo entero ya entendió antes que la cabeza.
Nadie le cuelga una placa al collar porque le parezca bonita. Se la cuelga porque tiene miedo.
Casi nunca hubo una fuga. Hubo un descuido de segundos.
Y el problema no es que salga, sino que tú te enteres tarde.
Un perro perdido no sale con un plan. Sale detrás de un olor y camina diez minutos sin pensar. Cuando levanta la cabeza, ya no sabe volver.
El gato se esconde en vez de alejarse. Se queda quieto debajo de un coche, a dos casas de aquí, y no responde cuando lo llamas.
- Lo que pasaCruza el portón y nadie lo ve. La carrera contra el reloj empieza sin ti.
- Lo que sientesLa sensación de que eras tú quien tenía que haberlo notado. Se queda contigo aunque vuelva en diez minutos.
- Lo que debería serNadie debería enterarse de que el animal salió solo cuando lo echa de menos. Darse cuenta al instante no es un lujo.
Aquí el tiempo lo es todo.
- en los primeros minutosSigue en la misma calle. Todavía alcanza a oír tu voz.
- una hora despuésYa cruzó una avenida.
- una noche despuésEstás imprimiendo fotos y pegando carteles en los postes.
Entre un susto y una pérdida están los primeros minutos.
Ese pedazo de tiempo es justo el que ningún producto del mercado te daba.
Hay un vacío entre la placa de metal y el rastreador.
Una es demasiado barata para servir. El otro, demasiado caro para lo que entrega.
La placa de metal
Cuesta poco y es honesta en lo que hace. Pero solo sirve después de que un desconocido ya encontró a tu animal, se acercó, leyó el teléfono y llamó. Espera.
El rastreador GPS
Cuesta caro, cobra mensualidad y necesita chip y señal. La batería dura pocos días. Y aun funcionando, muestra dónde está el animal después de que ya desapareció.
AlarmePet
Resuelve la parte que importa: el momento en que se aleja. No una hora después, cuando ya lo echaste de menos. En el mismo segundo.
| Placa de metal | Rastreador GPS | AlarmePet | |
|---|---|---|---|
| Avisa cuando se aleja | No | No | Sí, al instante |
| Mensualidad | No | Sí | No |
| Necesita chip / internet | No | Sí | No |
| Duración de la batería | no tiene | Días | 5 años |
| Ayuda a encontrar al animal | Solo si lo encuentran | Sí | Sí, modo localización |
| Datos del dueño para quien lo encuentre | Sí | A veces | Sí, por código QR |
Nosotros también hemos llamado a un animal por su nombre en un patio vacío. AlarmePet nació de ese minuto.
Hecho para durar y para que te olvides de él.
Lo mejor que puede hacer una alarma es quedarse callada durante años.
Una CR2032. Compras el producto y no vuelves a pensar en él por mucho tiempo. Nada de cargarlo cada noche.
Pagas el aparato una vez. No hay plan, ni suscripción, ni renovación anual. Nada te llega en la factura cada mes.
Sin chip y sin depender del 4G. Funciona en el campo, en el camping y en ese rincón de la casa al que ni el wifi llega.
El portón que se queda entornado, el repartidor que no cierra, el muro que el gato escala. Para esa casa se diseñó el producto.
Lluvia, charcos, baño, barro, césped, dientes. La placa se hizo para un collar de verdad, en un animal de verdad.
La silicona, el clip y el QR no son un prototipo: ya se producen en serie. Lo nuevo es la electrónica de dentro.
AlarmePet
Te enteras en el segundo en que ocurre.
Una alarma de presencia, y nadie lo había hecho.
AlarmePet no intenta dibujar a tu perro en un mapa. Hace una pregunta más útil, una vez por segundo, todo el día:
¿Sigue aquí?
Mientras la respuesta sea sí, silencio. Ni te acuerdas de que el aparato existe. En el instante en que pasa a ser no, la alarma suena.
Te levantas de la silla con el animal todavía a pocos metros de casa.
Saber que está ahí vale más que un punto en el mapa.
El perímetro
Dos piezas, ninguna cuota mensual y ninguna aplicación obligatoria.
Lo sacas de la caja, lo enciendes y olvidas que está ahí. Ese es el objetivo.
Arrastra al perro fuera del círculo.
arrastra al perro
Esto es lo que hace el receptor cada segundo, sin que tengas que mirar.
El plan
Tres pasos, y listo.
De la lista de espera al día en que olvidas que el aparato existe.
-
Únete a la lista de espera
Se hace en 30 segundos. Te avisamos antes que a nadie cuando abran las ventas, con prioridad en el primer lote.
-
Ponle la placa y enciende el receptor
El clip va en el collar en 3 segundos. El receptor ya viene emparejado y el tamaño del perímetro se ajusta una sola vez.
-
Olvídate de que está ahí
Mientras la mascota esté dentro, silencio total. La alarma solo suena cuando cruza el límite.
Con lo que puedes contar
- Ninguna mensualidad. Pagas el aparato una vez y ya está.
- Sin chip, sin plan de datos y sin aplicación obligatoria.
- Cinco años de batería en la placa, y después una CR2032 de supermercado.
- Nada de descargas, vibraciones ni sonidos dirigidos al animal.
- Te decimos lo que el producto no hace antes de que preguntes.
La placa
La placa va en el collar y se queda ahí 5 años.
Una pastilla de silicona blanda de 32 milímetros y 11 gramos, en lugar de una placa de metal.
Silicona contra silicona: corre, salta y se sacude, y la placa no tintinea.
Se sujeta con un clip de resorte de zinc. Tres segundos para ponerla, tres para quitarla.
- Silicona de grado alimentario, con aditivo antimordida
- Silenciosa: no tintinea ni suena con los golpes
- Lavable: se puede enjuagar bajo el agua
- Código QR integrado en el cuerpo de la pieza: no es un adhesivo, no se despega ni se borra
- Clip de resorte de zinc: 3 segundos en el collar o en el arnés
- Batería CR2032, 5 años de duración
- Tamaño
- 32 × 32 × 10 mm
- Peso
- 11 g
- Batería
- CR2032
- Duración
- 5 años
Nueve colores
La placa combina con el collar que ya usa.
El panel blanco y el código QR son siempre iguales. Cambia el marco de silicona, que es la parte que se ve sobre el pelo.
Color sujeto a disponibilidad de lote.
El receptor
El receptor es el que vigila. Y es lo bastante bonito para dejarlo en la sala.
Vive sobre un mueble, encima de su base de carga. Nadie quiere un aparato feo de vigilancia en medio de la casa.
Mientras está en la base, se carga y vigila al mismo tiempo.
Y sale de la base. Va en el bolsillo al paseo, al parque y a casa de tu madre. El perímetro se va contigo.
- Base de carga: siempre está listo
- Portátil: el perímetro te acompaña a cualquier parte
- Sin chip, sin wifi obligatorio, sin depender de la señal del operador
Tú defines el tamaño del perímetro: más corto dentro de casa, más amplio en el parque o en el campo.
Modo Vigilancia
La alarma que esperas no oír nunca.
El receptor mide la distancia hasta la placa cada segundo. Mientras la mascota esté dentro, no pasa nada.
Cuando cruza el límite, la alarma se dispara, lo bastante fuerte para oírla desde otra habitación.
Un aviso amable se ignora. Una alarma, no.
Perímetro corto. El gato en el sofá, la puerta de la cocina abierta y tú tranquilo.
Perímetro amplio. Él corre suelto, tú te sientas en un banco, y el límite va contigo.
Modo Localización
Cuando ya salió, el receptor se vuelve brújula.
Pasó. Tomas el receptor y sales a la calle con él en la mano.
Pita en cuanto capta la señal de la placa, en campo abierto a unos 100 metros. Un bip lento que dice una sola cosa: está por aquí.
- ~100 mPrimera señal. Bip lento.
- ~40 mSe acelera. Vas por el lado correcto.
- ~8 mRápido y agudo. Está aquí cerca.
- aquíLo encontraste.
Entonces caminas. Si el bip se acelera, es por ahí. Si desaparece, te fuiste hacia el lado equivocado.
Cuanto más cerca, más rápido y más agudo se vuelve, hasta que miras debajo de un coche y encuentras al gato acostado.
Es el juego de frío o caliente al que jugábamos de niños. Funciona porque es simple.
AlarmePet no es GPS y no muestra a tu mascota en un mapa. Te avisa cuando el animal se aleja y te guía por el sonido cuando estás cerca. Preferimos decir exactamente lo que hace.
Código QR
¿Y si alguien lo encuentra antes que tú?
La placa lleva un código QR grabado. Cualquiera apunta el teléfono y abre la página de tu animal: el nombre, la foto, lo que tiene de especial, tu teléfono y tu dirección.
Del otro lado, en tu teléfono, pasa otra cosa:
En ese mismo instante, de forma automática, te avisamos de que alguien acaba de leer el código QR de tu mascota.
No te quedas esperando una llamada que quizá nunca llegue. Ya sabes que alguien lo tiene, y a qué hora.
- Funciona con cualquier teléfono, sin instalar nada
- Quien lo encuentra no necesita saber qué es AlarmePet: solo apunta la cámara
- Recibes el aviso en el momento de la lectura
- Actualizas los datos de tu mascota cuando quieras
Apunta la cámara de tu teléfono a este código QR. Es exactamente lo que vería un desconocido.
La misma dirección va grabada debajo del código, en la placa. Quien no logre escanear la escribe y llega a la misma página.
Antes de decidir
Mira lo que vería un desconocido.
Abre la página de demostración del código QR. Es justo lo que aparece para quien encuentra a tu animal en la calle, sin instalar nada.
No pide registro y no cuesta nada.
Seguridad del animal
No molesta a tu mascota. En nada.
Es una pastilla de silicona de 11 gramos colgada del collar, y no le hace nada al animal.
Quien pita es el receptor, en tu mano o encima del mueble. La placa está callada todo el tiempo: no emite sonido, no vibra y no da descargas.
- No es una cerca eléctrica
- No es un collar de descargas
- No es un collar antiladridos
- No es un microchip implantado
Menos que la mayoría de las placas de metal. Cabe en un collar fino de gato y no le tira del cuello.
De grado alimentario, con aditivo antimordida y antidesgarro. Sin cantos duros y sin metal rozando la piel.
Silicona contra silicona, sin badajo. El tintineo es lo que más irrita a perros y gatos, y aquí no existe.
Sin descargas, sin vibración, sin spray y sin sonido de reprimenda. AlarmePet te avisa a ti, nunca al animal.
Lluvia, charcos, baño y barro. Se puede enjuagar junto con el collar.
Clip de resorte. Si el primer día le molesta, la quitas y lo vuelves a intentar más adelante, sin ninguna herramienta.
La recomendación de siempre sigue en pie: collar con cierre de seguridad para el gato, y arnés para el perro que muerde todo.
El mejor día con AlarmePet es el día en que no hace nada.
Domingo por la mañana. El sol entró en la sala y él encontró el cuadrado tibio del suelo, como siempre lo encuentra.
La puerta de la cocina está abierta. El portón, no estás seguro.
Y, por primera vez en mucho tiempo, no pasa nada.
Porque si se levanta, sale y cruza el límite, lo vas a saber en el mismo minuto, y no de noche cuando lo eches de menos.
Puedes relajarte dentro de tu propia casa.
Está ahí. Y no necesitas levantarte a comprobarlo.
- Te enteras primero
Dejas de ser quien lo descubre de noche y pasas a ser quien sale a buscarlo mientras sigue en la misma calle.
- La casa se relaja
La puerta de la cocina puede quedarse abierta. El domingo vuelve a ser domingo, y no una guardia.
- Nunca fuiste descuidado
Faltaba la herramienta, no el cuidado. Nadie puede mirar un portón el día entero.
¿De qué lado entras?
Todavía no estamos en tiendas. Quien entra ahora, va por delante.
Para quien tiene una mascota
Únete a la lista de espera. Te avisamos antes que a nadie cuando abran las ventas y aseguras prioridad en el primer lote.
Quiero que me avisen cuando llegue
Se llena en 30 segundos. Te escribimos cuando abramos.
Listo. Tu lugar está asegurado.
Ya estás en la lista de espera de AlarmePet. Cuando abramos las ventas, serás de los primeros en saberlo, antes de cualquier anuncio. Mientras tanto, dale un cariño de nuestra parte.
Sin compromiso y sin cobros. Recibes un aviso cuando abran las ventas, y nada más.
Para tiendas de mascotas, clínicas y distribuidores
Producto nuevo, categoría nueva, sin competidor directo en la estantería. Habla con nuestro equipo comercial sobre condiciones de reventa y distribución.
Quiero vender AlarmePet Cuéntanos un poco de tu negocio. Nuestro equipo comercial te contacta con las condiciones.
Recibido. Ya está con el equipo comercial.
Gracias por tu interés en llevar AlarmePet a tu negocio. Nuestro equipo comercial va a revisar la información y te contactará en hasta 2 días hábiles con las condiciones de reventa y distribución.
Nuestro equipo comercial responde en hasta 2 días hábiles.
Preguntas que todo el mundo hace
Incluidas las que no nos favorecen.
¿AlarmePet es un GPS? ¿Muestra a mi mascota en el mapa?
No, y preferimos decirlo de entrada.
AlarmePet es una alarma de presencia: mide cada segundo si tu animal sigue dentro del perímetro alrededor del receptor, y dispara la alarma cuando sale. No dibuja rutas ni pone un punto en el mapa.
A cambio, hace lo que ningún GPS hace: te avisa en el momento en que la mascota se aleja, y no después de que ya desapareció. Y la batería dura 5 años, no 3 días.
¿La placa molesta al animal? ¿Siente algo?
No siente nada. La placa no emite sonido, no vibra y no da descargas. Solo responde al receptor por radio, y eso el animal no lo percibe.
Son 11 gramos de silicona blanda, menos que la mayoría de las placas de metal, y sin el tintineo que suele molestar a perros y gatos.
Quien pita es el receptor, en tu mano o encima del mueble.
¿Esto es una cerca eléctrica o un collar de adiestramiento?
No. Ninguna corrección llega al animal: sin descargas, sin vibración, sin spray y sin sonido de reprimenda.
La cerca invisible corrige al perro para que no salga. AlarmePet hace lo contrario: deja al animal en paz y te avisa a ti.
¿Cuál es el alcance?
Dos respuestas, porque son dos cosas distintas.
En modo vigilancia, tú eliges el tamaño del perímetro: más corto dentro de casa o de un apartamento, más amplio en un patio, en el campo o en el parque. La alarma se dispara cuando la mascota cruza el límite que definiste.
En modo localización, el receptor empieza a pitar en cuanto capta la señal de la placa, en campo abierto a unos 100 metros. Paredes, coches, muros y edificios acortan esa distancia. Es radio: en espacio libre llega lejos, en medio del cemento llega menos.
¿Funciona dentro de casa?
Funciona, y justo ahí es donde más trabaja. La señal atraviesa paredes, puertas y muebles.
Vale saberlo: una pared gruesa, una losa de cemento o una superficie metálica reducen el alcance. Por eso el perímetro es ajustable. Lo regulas una vez, en tu ambiente, y listo.
¿Y si se roban la placa o se la quitan a mi mascota?
Respuesta honesta: ningún producto sujeto a un collar resuelve un robo. Ni el nuestro, ni el rastreador más caro del mercado. Sale el collar y se acabó.
Lo que AlarmePet hace es darte lo único que importa en ese escenario: tiempo. Si alguien toma a tu animal y se va caminando con él, la mascota cruza el perímetro y la alarma suena en segundos. Te enteras con esa persona todavía cerca de casa.
Y la placa no tiene valor de reventa: solo funciona emparejada con tu receptor.
¿Y si mi vecino también tiene un AlarmePet?
Ningún problema. Cada placa tiene un identificador único y está emparejada con tu receptor.
Solo escucha sus propias placas. El perro del vecino puede pasar frente a tu casa todo el día y tu alarma no suena, y el receptor del vecino ignora a tu mascota.
¿Se moja? ¿Aguanta baño, lluvia, barro?
Aguanta. El cuerpo es de silicona de grado alimentario, sellado, con aditivo antimordida y antidesgarro: lluvia, charcos, barro, baño, revolcones en el césped, y se puede enjuagar bajo el agua.
El código QR está integrado en el propio cuerpo de la pieza, no es un adhesivo, así que no se despega ni se borra con el tiempo.
Consejo para el perro que muerde todo: sujétala al arnés, o en un punto que no alcance con la boca.
¿Mi gato aguanta el peso? Odia tener cosas en el collar.
La placa mide 32 × 32 × 10 mm y pesa 11 gramos. Es una pastilla de silicona blanda en vez de una placa de metal, y no tintinea.
Es así porque usa una sola batería CR2032, sin batería grande ni antena de telefonía como los rastreadores convencionales.
Para gatos, la recomendación es la misma que da cualquier veterinario: usa collar con cierre de seguridad, ese que se suelta solo si se engancha. Los primeros días, dale tiempo para acostumbrarse. El gato se queja de todo durante 48 horas y después lo olvida.
¿De verdad la batería dura 5 años? ¿Y después?
Sí, cinco años. Es posible porque AlarmePet no hace lo que consume energía: no tiene GPS ni chip de telefonía, y no está mandando datos a un servidor todo el tiempo.
Pasado ese periodo, la cambias por una CR2032 común, de esas que se compran en cualquier supermercado o farmacia.
¿Tiene mensualidad? ¿Necesito internet, chip o aplicación?
Mensualidad no hay. Compras el producto y es tuyo.
El funcionamiento de la alarma no depende de internet, ni de operador, ni de plan de datos: el receptor se comunica directo con la placa, por radio.
La conexión se usa solo para las funciones ligadas al código QR: mostrar los datos de tu mascota a quien la encontró y avisarte de que alguien acaba de leerlo.
¿Se puede usar con más de una mascota? ¿Y si salgo sin el receptor?
Sí, el receptor trabaja con más de una placa, cada animal con la suya.
Y si sales de casa sin el receptor, él sigue vigilando desde donde esté: el perímetro queda alrededor de él, no alrededor de ti. ¿Dejaste el receptor en la sala y te fuiste al supermercado? Sigue vigilando a la mascota en casa. ¿Vas a pasear al parque? Lleva el receptor en el bolsillo y el perímetro se va contigo.
¿Cuánto cuesta? ¿Dónde lo compro?
AlarmePet todavía no está en tiendas. Estamos en la recta final antes del lanzamiento. Únete a la lista de espera: te avisamos antes que a nadie cuando abran las ventas, con prioridad en el primer lote.